Departure Roulette

Cuando la ciudad es punto de referencia y no el país en cuestión

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Ante la premisa del concepto de “ciudad”, trasciende varias preguntas como:

¿Qué es hoy en día una ciudad? ¿Cuál es el rol de una ciudad en el mundo actual? ¿Por qué vivir en una ciudad? ¿Qué importancia tiene una ciudad de otra?… ¿A quién le pertenece la ciudad?

Por definición, ciudad, es un asentamiento urbano con un determinado número de población humana. Donde se considera como tal, de acuerdo a su alta densidad y las actividades industriales, comerciales y/o de servicios que desarrollan sus habitantes. Pero esta área urbana, delimitada por una trama diversamente compleja y conectada; genera un tipo vínculo que se comunica con otras ciudades bajo conceptos de interacción y potencialidad entre ellas, como la homogenización de ideas que describe ciertos códigos de similitud;  aunque ésta a su vez  debe diferenciarse de esa misma complejidad ante cualquier ciudad bajo las posibilidades transformación en la sociedad y promesas de crecimiento urbano, incluyendo en el mismo país de donde se desprenden las ciudades .

Sin embargo, si no nos hemos cuestionado, la ciudad actual es mucho más que su propio país de procedencia, dado que la ciudad se encuentra en el nivel de un destino-promesa. Ya que  en la ciudad todo parece cercano y accesible tanto como  empleabilidad, los medios de comunicación, la tecnología, el infraestructura, la educación, la salud, la estabilidad económica, hasta la misma seguridad  de vida que la ciudad desglosa; como si la ciudad que se está escogiendo para vivir, tuviera que tener necesariamente un rol en la calidad en sus servicios que  abra paso, indiscutiblemente,  a esa calidad de vida que anhela tener.

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RULETA DE SALIDAS  http://www.youtube.com/watch?v=PenROORvLyw

Por ende en “deseo” es una fuerte inclinación a la voluntad del momento de escoger por alguna ciudad destino, como señala Calvino en su introducción; como punto de partida de una reflexión válida para cualquier ciudad existente o para la ciudad en general.

” Esto se cuenta de su fundación: hombres de naciones diversas tuvieron un sueño igual, vieron una mujer que corría de noche por una ciudad desconocida, la vieron de espaldas, con el pelo largo, y estaba desnuda.

Soñaron que la seguían. A fuerza de vueltas todos la perdieron.

Después del sueño buscaron aquella ciudad; no la encontraron pero se encontraron ellos; y decidieron construir una ciudad como en el sueño. En la disposición de las calles cada uno rehízo el recorrido de su persecución “

La ciudades y el deseo 5 – La ciudades invisibles de Italo Calvino

Zobedia, una ciudad construida a partir de heterogéneos sueños de sus habitantes que termina siendo una trampa inexplicablemente atrayente; como pudiera ser la ciudad de Buenos Aires – Argentina. Dado que a principio del siglo XX, la ciudad sufrió una transformación importante tras la prosperidad económica que atravesaba el país, sumándose a las preparaciones del Primer centenario (1910)  que permitieron que la infraestructura urbana se desarrollara con mayor glorificación; otorgando  mejoras en el servicio público y la implementación del primer metro subterráneo (subte o metro) de Iberoamérica. Modificándose los estilos arquitectónicos y traza urbana; para hacer de la metrópolis el símbolo de una nueva y progresiva nación.

Pero así también, las ciudades  son el fiel reflejo de la forma de vida de sus habitantes,  donde se adaptan ciertas costumbres  y se forja este sentimiento de identidad en quienes la habitan  como “el arraigo a la tierra que te vio crecer”.

Por ende es cierto decir que la ciudad, como tal, es más que un destino turístico que se limita con ejes fronterizos políticamente acabados. La ciudad es mucho más que eso, la cuidad conlleva un sincretismo cultural que trasciende las demarcaciones  virtuales; conlleva una internalización de procesos formativos de la misma ciudad, en donde sus habitantes la han complejizado, equilibrado a sus necesidades y delimitado bajo una sensación de pertenencia. Aunque ese sentido de pertenecía pase a ser  como una conmoción de  “libertad”. Una libertad propia que termina, cuando comienza la libertad de otra.

Es por ello que creo que las ciudades no son de nadie, pero si para todos, dado que sus habitantes no  persisten en el tiempo, pero si sus actos. Considerando que estos, son el registro de los vestigios de cómo va evolucionando la ciudad. Dejando a prueba la vulnerabilidad en la que hoy se encuentra y al riesgo expuesto que enfrenta la ciudad, dado los prominentes ciclos de transformación a los ecotomos existentes, producto de ciertas prácticas urbanas.

“Los que habían llegado primero no entendían que era lo que atraía a esa gente a Zobeida, a esa fea ciudad, a esa trampa.”